domingo, 28 de noviembre de 2010

El Movimiento Slow



Slow, con S mayúscula

A todos los amigos del movimiento Slow ,deciros que el día 26 de noviembre tuve el gran placer de conocer a Carl Honoré,uno de los máximos representantes del movimiento Slow,periodista canadiense y escritor célebre.
En el congreso CityMarketing celebrado en Elche pude estar presente en la conferencia sobre los nuevos modelos urbanos, en la que Carl Honoré hizo una buena ponencia sobre el movimiento Slow.
Los temas tratados giraban en torno a la idea de la lentitud en todos los aspectos, sobre todo de las ciudades,las llamadas ‘citta Slow’, y su necesidad de ralentizar nuestro estilo de vida. En España contamos con seis pueblos Slow: Begur, Bigastro, Pals, Lekeitio ,Mungia y Rubielos de Mora. Estas ciudades no pueden tener una población superior a 50.000 habitantes, y además deben cumplir otros 75 puntos que mejorarán la calidad de vida de la población.
También se habló de la importancia del movimiento Slow hasta tal punto que muchos médicos están exigiendo poder tener más tiempo para atender a sus pacientes , ya que está demostrado que cuanto más le dedican a las personas, éstas se relajan y hay una mejor comunicación.
Otro de los puntos interesantes de esta conferencia fue el hecho de que algunas empresas americanas han demostrado que dando más tiempo libre a sus trabajadores, estos rinden más y hay un mejor ambiente en el trabajo.
En uno de los comentarios que hizo Carl, me sorprendió el comentario sobre una revista que decía como hacer el amor en 30 segundos. Esto nos hace pensar acerca de cómo está nuestra sociedad, donde predomina la rapidez en una cosa tan importante como la comunión entre una pareja.
Para concluir, Carl aclaró me aclaró la idea de que el mundo Slow es una filosofía y no una marca comercial, (algo que me dio que pensar).Precisamente este fue una de las pequeñas conversaciones que tuvimos en el transcurso de nuestra corta e intensa charla.
Es gracioso el hecho del agobio que pase para conseguir estar en Elche aquella mañana y hacer cerca de 600 km, pero todo esto mereció la pena por haber conocido a una gran persona como es Carl Honoré.

1 comentario:

Pilar Marín Chamón dijo...

La prisa es el motor de todas nuestras acciones y envuelve nuestra vida acelerándola, economizando cada segundo, rindiendo culto a una velocidad que no nos hace ser mejores.
El movimiento Slow,pretende ayudarnos a llevar una vida más plena y desacelerada, haciendo que cada individuo pueda controlar y adueñarse de su propio tiempo, esto es lo de que debemos proyectar en nuestros clientes.